La niña mendiga dijo: “¡No comas eso!” El multimillonario no le habría hecho caso si no lo hubiera visto con sus propios ojos.
El sol de mediodía caía con fuerza sobre el Paseo de la Castellana en Madrid, iluminando las terrazas llenas de ejecutivos, turistas y familias acomodadas que buscaban un almuerzo tranquilo. Entre todos ellos, sentado en una mesa impecablemente preparada del restaurante “El Mirador de Serrano”, se encontraba Alistair Moreno, un empresario español cuya fortuna y…