Mi esposo perdió la memoria hace cuatro años. La semana pasada, mi hija y yo lo llevamos a un neurólogo. Cuando ella se excusó para ir al baño, el doctor, temblando, me susurró con urgencia: “Contacte a las autoridades… su hija…”
Mi esposo, Oliver Bennett, perdió la memoria en un accidente automovilístico hace cuatro años. Desde entonces, nuestra vida se convirtió en un rompecabezas incompleto. Yo, Clara Morales, hacía todo lo posible por mantener estabilidad para él y para nuestra hija de doce años, Emily. Sin embargo, en el último año, Oliver había empezado a mostrar…