Cuando el millonario Grant Mitchell apagó el teléfono y cerró la puerta a las 2:00 a. m., Clara —embarazada de siete meses— entendió que no era un “accidente”: era un plan para cobrar 20 millones. Esta es la noche en que se arrastró por la vida… y ganó.
A las 2:00 de la madrugada, Clara Mitchell se despertó con una sensación húmeda y caliente que no debería existir en un embarazo de siete meses. Al encender la lámpara, la sábana ya no era blanca: era un mapa rojo que se expandía. Le temblaron las manos mientras intentaba incorporarse. La sangre seguía saliendo, y…