Se lo dije a mi esposo: estaba embarazada. Entró en pánico y gritó: “Lo arruinaste todo, no quería este hijo.” Esa misma noche hizo las maletas y se fue con su joven compañera de trabajo. Sus padres lo apoyaron, diciendo que “todavía era demasiado joven para formar una familia”. Yo me quedé sola. Pero años después, regresó arrastrándose para pedirme que volviera con él…
Nunca olvidaré la noche en que mi matrimonio se rompió para siempre. Era una tarde cualquiera de primavera en Valencia. El arroz se me había pasado y el olor a comida quemada llenaba la cocina. Tenía las manos frías y el corazón acelerado mientras miraba el test de embarazo sobre la mesa. Dos líneas rosadas….