Nunca olvidaré la forma en que me miró y dijo, delante del juez: —“Tu simplicidad me da vergüenza. Ya no estás a mi altura.” La sala quedó en silencio. Seis años pagando su carrera de Medicina, seis años creyendo en “nosotros”. Bajé la mirada, apreté el sobre que llevaba en el bolso y respiré hondo. Nadie sabía lo que contenía… ni lo que estaba a punto de ocurrir.
Me llamo Carmen López, tengo 52 años y vivo en Zaragoza. Durante seis años, mi vida giró en torno a una sola palabra: sacrificio. Mi marido, Javier Martín, estudiaba Medicina. Yo trabajaba en una pequeña tienda de alimentación que heredé de mis padres. No era un negocio grande, pero era estable. Con eso pagué matrículas,…