A veces, una voz pequeña puede revelar la verdad más aterradora. Escucha, protege y salva vidas.
En la tranquila ciudad de Zaragoza, España, Laura Carter, maestra con más de veinte años de experiencia en la escuela primaria San José, notó algo extraño en su alumna de once años, Emily Johnson. Esa tarde, mientras la mayoría de los niños recogían sus mochilas para salir, Emily permanecía inmóvil, jugando nerviosamente con el borde…