El millonario pagó 5.000 dólares para que la ama de llaves fuera su acompañante en la cena de gala, y lo que ella hizo sorprendió a todos.
El millonario Alexander Hayes, dueño de una cadena internacional de hoteles de lujo, vivía en un ático impecable en Manhattan. Su vida era una colección de reuniones, contratos, cenas exclusivas y soledad cuidadosamente decorada. En la misma casa trabajaba Clara Jensen, una joven danesa de 28 años que llevaba dos años siendo su ama de…