Tenía la sensación de que mi esposo estaba poniendo pastillas para dormir en mi té. Esa noche, cuando salió un momento de la habitación, lo vertí todo por el fregadero y fingí estar profundamente dormida. Lo que hizo después me heló la sangre…
Desde hacía semanas tenía una sensación inquietante que no lograba ignorar. Mi nombre es Laura Mitchell, tengo treinta y cuatro años, trabajo como contadora y estaba casada con Daniel Harris desde hacía siete años. Nuestra vida parecía normal para cualquiera: una casa ordenada en un barrio tranquilo, cenas rutinarias, conversaciones breves antes de dormir. Pero…