Mi hermana gemela apareció en mi puerta cubierta de moretones. Cuando descubrí que su esposo la estaba maltratando, tomamos una decisión desesperada pero necesaria: intercambiamos nuestros lugares. Lo que pasó después fue cuidadosamente planeado… y le dimos una lección que jamás olvidará.
Mi nombre es Lucía Herrera, y nunca olvidaré la noche en que mi hermana gemela, María, apareció en la puerta de mi apartamento. Era casi medianoche. Cuando abrí, la vi temblando, con el maquillaje corrido y los brazos cubiertos de moretones morados y amarillos. Tardé unos segundos en reconocerla, no porque no se pareciera a…