Cuando llegué a la boda de mi hermana y dije mi nombre, el personal me miró confundido: “Tu nombre no está aquí”. Llamé a mi hermana para preguntar, y ella se burló: “¿De verdad creíste que estarías invitada?”. Así que me fui en silencio y dejé un regalo sobre la mesa. Horas después, lo que vio dentro hizo que me llamara sin parar, pero yo nunca contesté…
Cuando llegué al salón “Los Jardines del Río” para la boda de mi hermana, el murmullo de las conversaciones se mezclaba con el tintineo de las copas. Yo había elegido un vestido azul marino sencillo, sin escote, sin brillo: no quería llamar la atención, solo estar. Me acerqué a la mesa de recepción con una…