Por culpa de la amante de mi esposo, él y mi suegra me echaron a la calle junto a mi bebé de apenas tres días, en medio de una tormenta de nieve. No tenían ni idea de que acababa de heredar una fortuna de 2.300 millones de dólares de mi abuelo… Solo 24 horas después, hice que sus vidas se convirtieran en un infierno.
Me llamo Lucía Herrera, y tres días después de dar a luz a mi hijo Mateo, aprendí lo frágil que puede ser la palabra “familia”. Aún tenía puntos, el cuerpo tembloroso y la mente nublada por el cansancio cuando Álvaro, mi esposo, llegó a casa acompañado de Irene, su amante. No hubo disculpas ni explicaciones…