Una esposa oculta sus moretones después de que su marido la golpea, pero cuando la madre de él ve la marca, su reacción impactante destapa un oscuro secreto familiar.
María López aprendió a maquillarse con precisión quirúrgica. Frente al espejo del baño, la luz blanca no perdonaba, pero ella sí: cubrió el morado del pómulo con corrector, difuminó la hinchazón y eligió una blusa de cuello alto para ocultar los dedos marcados en su clavícula. Javier, su esposo, dormía aún, roncando con la tranquilidad…